Lunes de nuevo.
Los días van pasando por el calendario a una velocidad vertiginosa. Tan rápido que a veces siento la necesidad de agarrarme a algo para que el paso del tiempo no me arrastre. A veces siento que estoy perdiendo el tiempo y, otras veces, que lo estoy aprovechando al máximo.
La semana pasada tuve que entregar un ensayo para la asignatura de Introducción a la Historia y el ensayo debía tener como tema principal la temporalidad. No puedo decir que escribir el ensayo me hiciera reflexionar mucho sobre el tiempo, porque tuve que escribirlo el día anterior a la fecha límite por ciertos problemas técnicos *cofmierdadewindowscof* pero la verdad es que ahora, a toro pasado, me ha dado por ponerme a pensar en ello.
Me he dado cuenta de que mi concepción del tiempo es mucho más ambigua que la de la gente que me rodea. Ayer mismo por la noche, un compañero (y "amigo") de la residencia, (al que a partir de ahora llamaré... Ares ) comentó que para él el tiempo pasaba casi inadvertido. Decía que le parecía increíble que estuviéramos en el año 2012; que casi no podía creerse que hubiéramos pasado la década de los 2000.
Cuando le oí decir eso y explicar lo que acababa de decir, me pareció que tenía mucho sentido pero, al mismo tiempo, lo sentí como algo imposible de comprender del todo. Para mí el tiempo pasa y no puedo evitar notarlo. Recuerdo cada año que me echo a la espalda y noto como su peso se va acumulando sobre mí. No se trata de que el tiempo pase lento ni rápido. Simplemente el tiempo pasa y lo arrasa todo.
Siento que todos estos años, todos los años que mi memoria me permite recordar, están ahí detrás. Como si los hubiera ido guardando en un cajón invisible, en un cajón de sastre donde se almacenan todas las cosas buenas y malas, sin un orden ni sentido. Todo desorganizado y caótico. Todo una maldita locura. Pero está ahí. No sé si el peso de los años me sostiene para no dejarme caer o si se convierte en un lastre que no me deja avanzar tan rápido como me gustaría.
En verdad hay ocasiones en las que me gustaría que el tiempo pasara más rápido. Mucho más rápido. tan rápido como para no darme cuenta de ello. Ojalá llegue un día en que pueda decir "¡Vaya! ¡Si ya estamos en el 2027! Parece que fue ayer cuando vivía en el 2012..." Eso significará que el tiempo ha pasado rápido y ha pasado bien. Y podré sentirme un poco más ligera sin todo este peso cargado sobre mis hombros.
Pero quizás esto no sean más que tonterías. Percepciones ambiguas que mi mente se empeña en tener y quizás mi tiempo sea igual que el del resto del mundo. Quizás todos sentimos el mismo peso con los años o quizás el peso que tengo es mucho más ligero del que realmente siento.
Quizás no debería pensar tanto en un comentario de Ares porque, al fin y al cabo, siempre dice cosas raras. (Y por eso me gusta tanto)
Besos con sabor a tic-tac
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