viernes, 25 de enero de 2013

Just a mirror for the sun

Esta pequeña joya de catorce años de edad ha estado rondando por mi cabeza últimamente. Quizás se deba a los últimos acontecimientos, o a las metáforas a las que tanto recurro en mi vida diaria desde hace unos meses. El caso es que, al escucharla, esta noche, tumbada en mi cama, me asaltó una sensación de bienestar inexplicable. Quizás he querido perderme tantas y tantas veces que esta canción me resulta incluso nostálgica, o quizás el último verso expresa a la perfección lo que he intentado decir yo misma muchas veces

~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~


Road trippin' with my two favourite allies.
Fully loaded we got snacks and supplies.
It's time to leave this town,
it's time to steal away.
Let's go get lost
anywhere in the USA.

Let's go get lost,
let's go get lost.
Blue you sit so pretty
west of the one
sparkle light with yellow icing.
Just a mirror for the sun.
Just a mirror for the sun.
Just a mirror for the sun.

These smiling eyes are just a mirror for...

So much has come before those battles lost and won.
This life is shining more forever in the sun.
Now let us check our heads
and let us check the surf.
Staying high and dry's
more trouble than it's worth
in the sun.

Just a mirror for the sun.
Just a mirror for the sun.

These smiling eyes are just a mirror for...

In Big Sur we take some time to linger on.
We three hunky dories got snakefinger on.
Now let us drink the stars
it's time to steal away.
Let's go get lost
right here in the USA.

Let's go get lost,
let's go get lost.
Blue you sit so pretty
west of the one
sparkle light with yellow icing.
Just a mirror for the sun.
Just a mirror for the sun.
Just a mirror for the sun.

These smiling eyes are just a mirror for...
These smiling eyes are just a mirror for...
Your smiling eyes are just a mirror for...

~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~

Besos con sabor a sol


¿Qué es querer?

Desde hace varios meses, en nuestro querido y reducido grupo ha surgido varias veces el mismo tema de conversación. Aunque en realidad eso es algo que ocurre bastante a menudo, por lo que sería más correcto decir que ha salido a debate la misma cuestión:
¿Qué es querer a alguien?

No querer en el sentido en que quieres a tu familia, o a un buen amigo. No. Querer a alguien con quien tu relación va más allá de la amistad. Lo que podríamos llamar el paso previo, la antesala al "enamoramiento". 
Y aquí, como siempre, cada uno tiene sus opiniones y sus teorías más o menos elaboradas. Todo el mundo da su opinión y argumenta a favor de lo que cree. Todo el mundo menos yo. Exacto. Porque cuando este tema surge yo siempre soy quien formula la dichosa pregunta pero jamás he dicho qué es para mí querer a alguien, porque no lo sé. 

Es decir, ¿cuándo sabes que quieres a alguien? ¿hay algún mecanismo, alguna señal que te indique que has llegado a ese punto? ¿O es simplemente algo que, de repente, descubres, se revela ante tus ojos inesperadamente? Nunca lo he sabido o, si lo supe alguna vez, tuve buen cuidado de olvidarlo a conciencia.

Pero ahora, con 21 años de vida y demasiado tiempo libre para que mi mente vague a sus anchas, creo que he descubierto la fórmula secreta del querer. O al menos, mi propia fórmula secreta. 

Siempre me pareció que la explicación conjunta de Amai e Iris tenía mucho sentido. Para mis dos pequeñajas, sabes que quieres a una persona cuando sientes la imperiosa necesidad de expresarlo de algún modo. Vamos, que en el momento en que necesites decir "te quiero", lo sabes. 

Pero yo ahora digo que no. Que no puede ser tan simple. Porque, y aunque suene raro que yo diga esto, las palabras no siempre logran expresar la grandeza de lo que sentimos. Muchas veces se quedan a un paso de conseguirlo y tenemos que busca otros métodos para que esa persona especial entienda lo que queremos transmitirle. 

Por eso yo digo ahora que querer a alguien es un sentimiento espontáneo, algo que en un momento determinado surge y crece dentro de ti y lo revuelve todo, lo descoloca todo y deja tu interior patas arriba. Algo inesperado que se revela ante tus ojos en una fracción de segundo mientras estás haciendo, quizás, la más cotidiana de las labores. Puede que a cada uno se nos presente en una faceta diferente de nuestra vida diaria. Quizás la manera de identificar ese querer es distinta para cada persona alrededor del ancho mundo. Yo he caído en la cuenta de mi propio querer. Lo hice tiempo atrás pero es ahora cuando sale a flote y siento la necesidad de compartirlo con el resto del mundo.

Ese precioso instante en que estás tumbado junto a esa persona especial, dónde sea, cuando sea, eso importa poco; ese preciso y concreto momento en el que sientes que el lugar en el que estás es el mejor del mundo, que no podrías estar mejor en ningún otro sitio; si sientes que te gustaría que ese momento durase eternamente, que ojalá la sensación que tienes en ese instante fuera para siempre; que no desapareciera jamás, porque si lo hiciera te sentirías totalmente perdido. Si sientes todo eso, puedes asegurar que quieres a la persona que está echada junto a ti.

Al menos, ese es mi mecanismo, así funciona mi manera de querer. Me he dado cuenta.

Besos eternos